COMUNICACIÓN

IZQUIERDA UNIDA DE CUENCA


ARTÍCULO DE OPINIÓN

 “millones de puños gritan su cólera por los aires” (V.Manuel)

 XXV ANIVERSARIO DE LA “MATANZA DE ATOCHA”

  En la noche del 24 de enero de 1977, hoy hace 25 años, tres pistoleros ultraderechistas, Carlos García Juliá, José Fernández Cerdá y Fernando Lerdo de Tejada, irrumpieron en el despacho de abogados laboralistas del número 55 de la madrileña calle de Atocha y mataron a tiros a tres letrados, un estudiante de Derecho y un administrativo, además de dejar malheridas a otras cuatro personas.

Francisco Javier Sahuquillo, Serafín Holgado, Luis Javier Benavides, Enrique Valdevira y Angel Rodriguez Leal (natural de Casasimarro), fueron los cinco compañeros asesinados a sangre fría y en un momento crucial de la más reciente historia española. En esa misma semana una jóven caía muerta durante una protesta estudiantil y dos guardias civiles eran asesinados por el terrorismo etarra.

Los cinco eran militantes del PCE y trabajaban por el desarrollo y extensión de las Comisiones Obreras, al mismo tiempo que desarrollaban su labor de asesoramiento y defensa jurídica de los trabajadores. No se pueden olvidar las imágenes del entierro, incluso los que entonces eramos unos chavales y ha sido posteriormente cuando conocimos estos hechos; un entierro que fue un claro ejemplo de serenidad contenida,  cordura y sensatez por parte del Partido Comunista. Con esta actitud se ponía en práctica la propuesta de reconciliación nacional que venía defendiendo el PCE desde los años 50. Una reconciliación que no puede basarse en el olvido, pues esto supone un gran error político de las izquierdas y también una gran injusticia para las víctimas.

De las primeras lecciones que uno mantiene muy frescas de su época de estudiante de Geografía e Historia era la necesidad de rescatar la memoria histórica, y ahora que participo en la acción política directa comprendo perfectamente esa “regla de oro” y visualizo los costes que tiene la desmemoria y la manipulación histórica.

Junto a la conmemoración y al recuerdo entrañable de los compañeros abatidos, debemos mantener lo que uno de los supevivientes de esta matanza, Miguel Sarabia, define como “recuerdo vigilante”. Recuerdo vigilante quiere decir, y continuo leyendo al compañero Sarabia, “retener las experiencias positivas del pasado. Saber quiénes somos y dónde estamos, así como quién es y dónde está nuestro enemigo, que más o menos disimulado, está en el mismo lugar de siempre”.

Por ello, los que aún mantenemos ese recuerdo vigilante de unos compañeros y camaradas, con cuyos ideales y ejemplo nos identificamos, no aceptamos ni comprendemos que se les sigan realizando homenajes excluyentes que lo único que pretenden es “descomunistizar” hechos y efemérides.

A estos compañeros no los asesinaron por llamarse Francisco Javier, Serafín,  Luis Javier, Enrique y Angel, sino por ser comunistas y de las Comisiones Obreras y por trabajar y luchar por la Libertad.

Cuenca, 24 de enero de 2002

 

Angel Luis Castellano Bobillo

Coordinador provincial de IU-Cuenca